Aires acondicionados sin unidad exterior: modelos y funcionamiento

Los aires acondicionados sin unidad exterior se presentan como una alternativa para viviendas donde no se puede instalar un equipo tradicional. Este artículo explica cómo funcionan estos sistemas, qué modelos existen en España y qué aspectos considerar antes de elegir uno.

Aires acondicionados sin unidad exterior: modelos y funcionamiento Image by Lucio Alfonsi from Pixabay

Los sistemas de climatización han evolucionado considerablemente en las últimas décadas, adaptándose a las necesidades específicas de diferentes tipos de viviendas y espacios. Entre estas innovaciones destacan los equipos que prescinden de la tradicional unidad exterior, ofreciendo soluciones integrales en un solo dispositivo.

Qué es un aire acondicionado sin unidad exterior

Un aire acondicionado sin unidad exterior es un sistema de climatización que concentra todos sus componentes principales en una sola unidad instalada en el interior del espacio a climatizar. A diferencia de los sistemas split tradicionales, que requieren una unidad interior conectada a otra exterior mediante tuberías de refrigerante, estos equipos funcionan de manera autónoma sin necesidad de instalaciones externas.

Estos dispositivos incorporan el compresor, condensador, evaporador y ventiladores en un mismo conjunto, conectándose únicamente al exterior mediante conductos para la evacuación del aire caliente y la toma de aire fresco. Esta configuración los hace especialmente útiles en edificios históricos, apartamentos de alquiler o comunidades con restricciones para instalar equipos en fachadas.

Cómo funcionan los sistemas monobloque

El funcionamiento de los sistemas monobloque se basa en el mismo principio termodinámico que los aires acondicionados convencionales, pero con una configuración diferente. El equipo toma aire del interior, lo enfría mediante el ciclo de refrigeración y lo devuelve al ambiente, mientras que el calor extraído se expulsa al exterior a través de conductos específicos.

El proceso requiere dos conexiones principales con el exterior: una para la evacuación del aire caliente generado por el condensador y otra para la toma de aire fresco que alimenta el sistema. Estos conductos suelen instalarse a través de ventanas, muros o techos, utilizando aberturas de diámetro relativamente pequeño que minimizan el impacto visual y estructural.

Algunos modelos incorporan tecnología inverter para optimizar el consumo energético, ajustando automáticamente la potencia según las necesidades de climatización del espacio.

Ventajas y limitaciones principales

Las ventajas de estos sistemas incluyen la facilidad de instalación, ya que no requieren trabajos complejos en el exterior ni permisos especiales de la comunidad de propietarios. Su movilidad permite trasladarlos entre diferentes estancias o viviendas, resultando ideales para inquilinos que no pueden realizar instalaciones permanentes.

La ausencia de tuberías de refrigerante elimina los riesgos de fugas y reduce los costes de mantenimiento. Además, muchos modelos ofrecen funciones adicionales como deshumidificación, ventilación y calefacción.

Entre las limitaciones destacan una menor eficiencia energética comparada con los sistemas split, especialmente en espacios grandes. El nivel de ruido suele ser superior al concentrar todos los componentes en el interior, y su capacidad de refrigeración está limitada por las dimensiones del equipo y las restricciones de evacuación del calor.

Usos habituales en viviendas españolas

En España, estos equipos encuentran aplicación frecuente en apartamentos céntricos de ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla, donde las regulaciones municipales o comunitarias restringen las instalaciones en fachadas históricas. Son populares en estudios, oficinas pequeñas y habitaciones de hoteles boutique.

Las viviendas de alquiler turístico los utilizan como solución temporal para ofrecer climatización sin comprometer la estructura del inmueble. En regiones costeras, resultan útiles en segundas residencias donde se busca una solución rápida y reversible para los meses de verano.

También son comunes en espacios comerciales pequeños, consultas médicas y despachos profesionales ubicados en edificios con restricciones arquitectónicas.


Tipo de Sistema Capacidad (BTU) Rango de Precio Características Principales
Monobloque Portátil 8.000-14.000 300-800€ Ruedas, manguera evacuación, móvil
Monobloque Ventana 6.000-18.000 250-600€ Instalación en ventana, compacto
Monobloque Pared 9.000-24.000 500-1.200€ Instalación fija, mayor eficiencia
Sistema Conductos 12.000-36.000 800-2.000€ Distribución múltiple, silencioso

Los precios, tarifas o estimaciones de costes mencionados en este artículo se basan en la información más reciente disponible, pero pueden cambiar con el tiempo. Se recomienda investigación independiente antes de tomar decisiones financieras.


Comparación de características y formatos

Los aires acondicionados sin unidad exterior se presentan en diversos formatos adaptados a diferentes necesidades. Los modelos portátiles ofrecen máxima flexibilidad pero menor eficiencia, mientras que las unidades de ventana proporcionan una solución económica para espacios pequeños.

Los sistemas de pared fijos combinan mejor rendimiento con instalación simplificada, siendo ideales para uso permanente en una estancia específica. Los equipos con distribución por conductos permiten climatizar múltiples espacios desde una sola unidad, aunque requieren una instalación más compleja.

La elección del formato depende de factores como el tamaño del espacio, el presupuesto disponible, las restricciones de instalación y las necesidades específicas de climatización. Cada tipo presenta un equilibrio diferente entre eficiencia, coste, facilidad de instalación y versatilidad de uso.

Estos sistemas representan una alternativa válida para situaciones específicas donde los aires acondicionados tradicionales no resultan viables, ofreciendo soluciones de climatización adaptadas a las particularidades de cada espacio y usuario.